¿Cómo mejorar la calidad de las reuniones en las que se ven inmersos todos los días? ¿Cómo salir de efecto “reunionitis” organizando reuniones para todo, cuando en general son caras y poco efectivas?
¿Podría esta reunión haber sido un email? Muchas veces la respuesta es: ¡SÍ!
Muchas veces en las PyMES las decisiones recaen sobre algunas personas clave; la falta apropiada de delegación o muchas veces la costumbre hace que los miembros de la organización posterguen decisiones operativas a la espera de una reunión donde validarlas. La falta de preparación de las reuniones, el no tener adecuadamente agendados y priorizados los temas, y las dificultades para activar otros mecanismos efectivos de comunicación, genera que la calidad de las reuniones para la toma de decisiones sea poco eficiente.