La gestión integral de la calidad, a diferencia de lo que muchas veces se cree, no es privativa de las grandes empresas. Para las PyMEs presenta un desafío principalmente porque requiere desarrollar una mirada enfocada en procesos que permita analizar los riesgos provenientes de la mala calidad que impactan en dificultades para alcanzar los resultados deseados.
Entender la calidad como una tarea de todos los días, de mejora continua y acumulativa proporciona las claves para diseñar e implementar exitosamente el modelo más adecuado para la empresa.
Implementar herramientas adecuadas y herramientas concretas para la gestión de la calidad contribuye a mejorar aspectos tales como los costos operativos, la productividad de sus recursos y la satisfacción de sus clientes.
“No busques la perfección postergada, hazlo ya.” William Lloyd Garrison